Control interno

Conciliación bancaria: para qué sirve y cómo se realiza

Extracto bancario impreso junto a un talonario de cheques y una computadora mostrando un registro contable en pantalla

La conciliación bancaria es un procedimiento de control interno que consiste en comparar el saldo que muestra el libro contable de una cuenta bancaria con el saldo que informa el extracto emitido por el banco, con el objetivo de identificar y explicar las diferencias entre ambos.

Por qué suelen existir diferencias

Es habitual que, en una fecha determinada, el saldo contable y el saldo bancario no coincidan exactamente, sin que esto implique necesariamente un error. Algunas causas frecuentes son:

  • Cheques emitidos por la organización que aún no fueron cobrados por el beneficiario.
  • Depósitos registrados contablemente que el banco todavía no acreditó.
  • Gastos bancarios, como comisiones o impuestos, que el banco descuenta y que la organización registra con posterioridad.
  • Errores de registro, tanto contables como bancarios, que deben corregirse una vez detectados.

Pasos habituales para realizar una conciliación

  1. Partir del saldo según el libro contable de la cuenta bancaria en la fecha de corte.
  2. Partir también del saldo según el extracto bancario correspondiente a la misma fecha.
  3. Identificar las partidas que figuran en un registro pero no en el otro, como cheques pendientes de cobro o depósitos en tránsito.
  4. Ajustar ambos saldos con esas partidas hasta llegar a una cifra conciliada común.
  5. Registrar contablemente los movimientos que el libro contable todavía no reflejaba, como comisiones bancarias.

Un ejemplo simplificado

ConceptoImporte
Saldo según libro contable850.000
Menos: comisión bancaria no registrada(3.200)
Saldo contable ajustado846.800
Saldo según extracto bancario870.000
Menos: cheques emitidos no cobrados(23.200)
Saldo bancario ajustado846.800

Importancia dentro del control interno

Realizar conciliaciones bancarias de forma periódica —habitualmente todos los meses— permite detectar errores administrativos, movimientos no autorizados o registros duplicados en una etapa temprana, antes de que se conviertan en problemas mayores para la organización.

Este procedimiento se relaciona estrechamente con los conceptos que explicamos en nuestro artículo sobre libro diario y libro mayor, ya que los ajustes detectados en la conciliación deben registrarse siguiendo el mismo circuito contable habitual.